IGLESIA

 

Nuestra Misión y Visión


Desde sus inicios la Iglesia Comunidad Haitiana  fue creado por Dios para alcanzar a todas las naciones del mundo. Mediante todos los medios de comunicación: Internet, Radio y TV, viajes misioneros, capacitando y enviando hombres y mujeres de Dios con corazón de padres.

Nuestra Misión

Predicar las buenas nuevas del evangelio del reino de Dios a toda persona; para luego afirmar, consolidar, alimentar, sanar, equipar y restaurar a cada individuo que ha conocido a Jesús, para que sirva en la obra del ministerio y en el reino de Dios.

Nuestra Visión

Evangelizar

Llevar las buenas nuevas del reino de Dios a los pobres de espíritu, los quebrantados de corazón, los cautivos, los ciegos, los oprimidos, los enfermos, los deprimidos y a toda persona sobre la faz de la tierra por todos los medios disponibles.

Afirmar

Llevar a cada creyente a ser un discípulo y un fuerte líder en el reino de Dios, fundamentándolo en los valores del Reino y la doctrina apostólica; renovando así su mentalidad para que su ser total sea transformado en espíritu, alma y cuerpo.

Discipular

Adiestrar, equipar y ayudar a cada discípulo a descubrir y cumplir el propósito, el llamado y la voluntad de Dios para su vida; llevándolo a conocer su identidad como hijo, con derechos, privilegios, herencia y responsabilidades en el reino de Dios.

Enviar

Comisionar a cada líder y discípulo para que haga la voluntad de Dios y llegue a su destino, llevando el Reino dondequiera que vaya. Enviar líderes con armas poderosas para extender el reino de Dios por la fuerza, echando fuera demonios, sanando a los enfermos, haciendo señales, milagros, maravillas y prodigios; resucitando muertos, predicando, enseñando y profetizando los misterios del Reino, para causar una reforma y un impacto en la sociedad. Con el propósito final de transferir un legado de bendición, prosperidad y justicia a las próximas generaciones.

Nuestro credo


Nuestro Credo

La Biblia

Creemos que la Biblia es la palabra de Dios inspirada, infalible e inmutable desde Génesis hasta Apocalipsis. (2 Timoteo 3:16)

Un Dios en tres personas

Creemos en Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo, y que los tres son uno. (1 Juan 5:7)

La deidad de Jesucristo

Creemos que Jesucristo es el Unigénito Hijo de Dios, nacido de una mujer virgen; que fue crucificado, murió y resucitó al tercer día; ascendió a los cielos y ahora está sentado a la diestra de Dios Padre. (Isaías 7:14, Lucas 1:30-35)

La Salvación

Creemos que la salvación se obtiene por medio del arrepentimiento y la confesión de pecados; es dada por gracia divina (no por obras) y se recibe por la fe en Cristo Jesús. Pues, Él es el único mediador entre Dios y los hombres. (Hechos 4:12)

La resurrección de los muertos y la vida eterna

Creemos en la segunda venida de Cristo por su pueblo, que los muertos en Cristo resucitarán primero y los que estén vivos, serán arrebatados por Jesús, y que todos pasarán por el juicio de Dios. Los que estén inscritos en el libro de la vida resucitarán para vida eterna y los que no, para condenación eterna. (1 Tesalonicenses 4:13-17, Apocalipsis 20:11-15)

La santificación

Creemos en la santificación como una obra hecha instantáneamente en el espíritu, pero que, también, debe ser desarrollada progresivamente en el alma y en el cuerpo de un hijo de Dios. (Hebreos 12:14, Romanos 6:19-22)

El bautismo

Creemos en el bautismo en el Cuerpo de Cristo, por el cual la persona acepta a Jesús, tiene un nuevo nacimiento y pasa a formar parte del cuerpo de Cristo y de su vida eterna.

Creemos en el bautismo en aguas como símbolo de identificación con la muerte (al pecado) y con la resurrección de Jesús para vida eterna. (Romanos 6:4)

Creemos en el bautismo del Espíritu Santo con la evidencia de hablar en otras lenguas, y que, a través de este bautismo, se recibe el poder para ser testigo de Jesús a todo el mundo.  (Hechos 1:8, Hechos 2:4, Marcos 16:17)

La imposición de manos

Creemos que es una de las maneras de transmitir bendición, sanidad y poder de Dios de un ser humano a otro. (Hechos 8:15-20, 1 Timoteo 4:14, 2 Timoteo 1:6)

Los cinco ministerios

Creemos en los cinco ministerios de Efesios 4.11, como los dones dados por Dios al cuerpo de Cristo. (Efesios 4:11)

Los ministerios gubernamentales

Creemos que el apóstol y el profeta son ministerios gubernamentales que establecen el fundamento y la doctrina bíblica de la iglesia. (Efesios 3:5)

El gobierno apostólico

Creemos en establecer el gobierno apostólico en la iglesia local con un apóstol como cabeza, un profeta como parte del gobierno, los ministros y los ancianos. (Efesios 4:11, Hechos 14:23)

El reino de Dios

Creemos en el reino de Dios como gobierno y en la persona de Jesús como Rey, como dos verdades absolutas y máximas.  (Hechos 8:12)

El poder sanador y liberador del Reino

Creemos en el poder del Reino para sanar a los enfermos, echar fuera demonios y hacer milagros, maravillas, señales y prodigios. (Mateo 12:28)

La Fe

Creemos que sin fe es imposible vivir una vida agradable a Dios y que por ella se heredan las promesas. (Hebreos 11:6)

Predicar el evangelio

Creemos en expandir el evangelio del Reino de forma local, nacional y mundial, por todos los medios disponibles. (Mateo 24:14)

Nuestros Valores


Los valores de nuestra Casa

La relación con Dios

Amamos a Dios con todo nuestro corazón, alma, mente, y con todas nuestras fuerzas. El es la prioridad de nuestro amor, obediencia y adoración, sobre todas las cosas; si nos quitan a Dios, nos quitan la vida misma. (Lucas 10:27)

La familia

Esta es un fundamento principal en el reino de Dios. Y el matrimonio entre un hombre y una mujer es la voluntad de Dios y mantiene una sociedad libre de inmoralidad. Si se pierde la familia, se pierde el fundamento de la sociedad; por eso la cuidamos, y protegemos el matrimonio hasta que la muerte lo separe (Génesis 1:27)

La palabra de Dios

Cada declaración, cada palabra y cada mandamiento escrito en la Biblia, es ley para nosotros y nos comprometemos a ponerla por obra. (Proverbios 3:3; 2 Timoteo 3:16)

Pasión por el progreso

El deseo de Dios es que prosperemos en todas la cosas. Por eso es un valor, para nosotros, impulsar un crecimiento constante; madurando, progresando, yendo a otros niveles de fe, visión, gloria y bendición y educación. Jesús murió y pagó un alto precio para redimirnos de la pobreza y de la ignorancia. (3 Juan 1:1, 2)

La transferencia generacional

Dios es tri-generacional: el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob. Los padres tenemos la habilidad y la gracia de impartir a nuestros hijos espirituales y naturales, todo aquello que hemos alcanzado: herencia material, emocional y espiritual. Tenemos el deber de dejar una herencia en todas las áreas. (Génesis 50:24 y Marcos 12:26)

El propósito

Todo ser humano fue creado por Dios con un propósito; y cuando lo descubre, si lo desarrolla, deja un legado en la tierra. Entonces, puede decirse que una persona tiene o tuvo éxito. (Eclesiastés 3:11)

El carácter de Cristo

La meta de todo hombre y mujer en esta tierra, es cada día formar más el carácter de Jesús en su vida. Es decir, ser lleno de bondad, integridad, humildad, temor de Dios, santidad y madurez, tal como El lo fue. Jesús es nuestro modelo, al cual tenemos que imitar, honrar, glorificar, adorar y seguir hasta que regrese. (Romanos 8:29)

Cobertura Espiritual

El propósito de la cobertura es dar sombra de protección paternal, donde los hijos se cobijan cuando están desanimados. La cobertura espiritual es una sombrilla de protección espiritual paternal que nos provee de unción; bendición; refugio y descanso; además nutre el carácter, levanta la autoestima y afirma en el propósito. Es una fuente continua de revelación y alimento espiritual.

"Aquel que habita en el lugar secreto del Altísimo, se mantendrá estable y fijo bajo la sombra del Omnipotente (aquel que tiene el poder que ningún enemigo puede resistir)"
Salmo 91.10

Membrecía


Cada miembro recibe su tarjeta de membrecía, un carnet de identificación firmado por el Pastor Frantz Doicin como padre espiritual de la Iglesia.

Cuando un miembro es comisionado como apóstol o enviado como pastor, misionero(a), Evangelista, tendrá un carnet que lo identifica.

Este carnet es válido mientras la persona permanezca en completa armonía con los principios establecidos por las Sagradas Escrituras, y no incurra en problemas de falsa doctrina, carácter ético o moral.